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PIE CAVOConsiste en un pie con un puente excesivo, repartiendo mal las cargas y concentrándolas en las cabezas de los metatarsianos y el talón; generalmente existe un factor hereditario o incluso enfermedades neurológicas, musculares o reumáticas. Puede cursar con o sin dolor, y con el paso del tiempo puede llevar a deformidades de los dedos (en garra), artrosis o tendinitis. El tratamiento consiste en evitar sobrecarga (obesidad), calzado y plantillas adecuadas, antiinflamatorios y reposo. Las deformidades derivadas o los casos rebeldes puedes ser susceptibles de tratamiento quirúrgico, bien mediante cirugía convencional o percutánea. PIE PLANOConsiste en la pérdida del puente del pie, generalmente debido a alteraciones de los huesos o defectos de las articulaciones, de los ligamentos o de los músculos (enfermedad neurológica). En la mayoría de los casos el pie plano no produce síntomas, y sólo en los casos avanzados el dolor de tipo mecánico hace que tengamos que recurrir a plantillas y antiinflamatorios. La cirugía suele ser excepcional y solo en casos con deformidades y artrosis evolucionadas. |
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